Familia teme por la vida de empleado municipal

[Enrique Guerrero Chaires formaba parte de una cuadrilla de Embellecimiento Urbano en los Servicios Primarios del municipio, era jardinero en áreas verdes, y la noche del pasado miércoles le correspondió junto a otros compañeros regar el camellón del bulevar Luis Donaldo Colosio.

Enrique y su esposa Berta Elizabeth tiene una hija de 24 años y  tres nietos.

En otro punto de la ciudad, Alejandra Valdez Ávalos, una joven de 27 años, ingería algunas bebidas alcohólicas, para después tomar el volante y dirigirse a un destino confirmado: la muerte, pero no de ella, sino de Antonio Villegas y para llevar a Enrique Guerrero a su peor pesadilla.

En los primeros minutos que siguieron de las 23:30 horas del miércoles, Alejandra impactó su automóvil de un precio superior a los 250 mil pesos contra la pipa de agua del Municipio, que estaba en el bulevar Colosio, entre José Musa o bulevar Moctezuma y Eulalio Gutiérrez.

Entre el coche y la pipa quedaron prensados dos hombres, uno de ellos no resistió y el otro sigue en la lucha.

Para Antonio Villegas no hubo retorno, el impacto le destrozó ambas piernas y falleció en el hospital, mientras que Enrique resultó afectado de una de sus extremidades inferiores.

A la medianoche, un supervisor de Embellecimiento Urbano tocó con fuerza la puerta de la casa de Enrique, para informarle a su familia sobre el trágico accidente. Desde la una de la madrugada llegó la familia al hospital.

Los compañeros de Antonio y Enrique aseguran que “el accidente fue horrendo” y que “las torretas de la pipa estaban encendidas”, advirtiendo a los automovilistas de su presencia y disminuyeran la velocidad.

“Y ahora que ya tenemos un compañero muerto y otro muy grave”, dicen, casi como súplica a los automovilistas, “esperamos que reduzcan su velocidad y dejen de agredirnos, de gritarnos groserías, de tratarnos mal y nos den nuestro lugar”.(Zócalo)]

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