Los multan por vivir un mes con su hijo muerto
[España.- El juzgado penal 1 de Girona ha condenado a Bruce y Schrell Darlene Hopkins, el matrimonio de EEUU que convivió más de un mes con su hijo de 8 años muerto en un piso de Girona junto a dos hijos más, a pagar una multa de 990 euros por un delito de homicidio por “imprudencia menos grave” con agravante de parentesco.
La sentencia sostiene que el pequeño sufrió un ataque de asma que requería de asistencia hospitalaria y sus padres no se la dieron y les condena a la pena de 11 meses de multa, a una cuota diaria de 3 euros y en caso de impago, por cada dos cuotas no satisfechas a un día de privación de libertad, además de al pago de las costas procesales.
El fiscal Enrique Barata solicitó en el juicio, celebrado el pasado 29 de noviembre, una pena de 3 años y 3 meses de cárcel para los padres de 41 y 40 años, por considerarles culpables de un delito de homicidio por imprudencia grave con la agravante de parentesco.
El fiscal consideró que “antepusieron su planteamiento religioso, moral o ético a la vida del menor” y que su hijo Caleb sufrió una crisis asmática que se agudizó con una sintomatología progresiva de deterioro “y los padres viéndolo no lo llevaron al hospital ni llamaron a emergencias. No hicieron nada, se dedicaron a rezar y acabó como acabó”.
La sentencia no es firme y cabe interponer recurso ante este juzgado para que lo resuelva la Audiencia de Girona en los 10 días siguientes.(Agencias)]
La sentencia sostiene que el pequeño sufrió un ataque de asma que requería de asistencia hospitalaria y sus padres no se la dieron y les condena a la pena de 11 meses de multa, a una cuota diaria de 3 euros y en caso de impago, por cada dos cuotas no satisfechas a un día de privación de libertad, además de al pago de las costas procesales.
El fiscal Enrique Barata solicitó en el juicio, celebrado el pasado 29 de noviembre, una pena de 3 años y 3 meses de cárcel para los padres de 41 y 40 años, por considerarles culpables de un delito de homicidio por imprudencia grave con la agravante de parentesco.
El fiscal consideró que “antepusieron su planteamiento religioso, moral o ético a la vida del menor” y que su hijo Caleb sufrió una crisis asmática que se agudizó con una sintomatología progresiva de deterioro “y los padres viéndolo no lo llevaron al hospital ni llamaron a emergencias. No hicieron nada, se dedicaron a rezar y acabó como acabó”.
La sentencia no es firme y cabe interponer recurso ante este juzgado para que lo resuelva la Audiencia de Girona en los 10 días siguientes.(Agencias)]
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